Si durante la práctica nos surge alguna duda, NO DEBEMOS LLAMAR AL PROFESOR, ni detener nuestra práctica, sino continuar y  esperar a que el profesor pase junto a nosotros. Normalmente él va revisando que todos realicen bien la técnica y si creé necesario, él mismo nos detendrá y corregirá en el momento apropiado. Si aún cuando pase junto a ti no te corrige,   no   te   preocupes   y   sigue   practicando   y   cuando   detenga nuevamente la clase, trata de observar mejor y fijarte en lo que no entendías.

A menos que él te lo indique, no puedes preguntar abiertamente, recuerda que el Aikido es un arte de origen japonés y que no es usual que los alumnos pregunten y duden demasiado. Tu práctica, es un acto de fe y confianza en las enseñanzas y tarde o temprano aprenderás.

En no pocas ocasiones y sobre todo si somos principiantes, el profesor parece no tomarnos en cuenta y no nos corrige ni indica algún acierto. Ante esta situación, es importante que no desesperes, ya que aunque no te des cuenta, el  profesor siempre está al tanto de  ti  y  muchas  veces sólo esta probando tu carácter y determinación de aprender.

A los principiantes es común dejarlos practicar aún sin entender las técnicas y permitir de esta manera, que con la repetición de los movimientos, corrijan   con   el   sentimiento   corporal   y   experiencia personal, y no sólo con la mente.

De la misma manera, si no eres instructor, monitor, o el mismo profesor no te lo pide, no debes intentar enseñar a algún compañero algún movimiento. Sin hablar, intenta que valla comprendiendo con el sentimiento, guía con tus manos y tu cuerpo a tu compañero aun cuando te toque recibir los movimientos y deja que él aprenda por si mismo.

En caso de que profesor te invite a pasar para ilustrar algún movimiento o dar un ejemplo, debes hacer zarei y rápidamente acercarte a él a una distancia prudente para atender sus indicaciones y ayudarle a efectuar lo que te solicite.

Todo alumno al estar frente a un profesor y servir de Uke (persona que recibe los movimientos), debe agudizar su atención para realizar sin equivocaciones lo que éste le pida. Si llegamos a equivocarnos, lo más probable   es  que  nos  indique  que  regresemos  a  nuestro  lugar  y perderemos así la oportunidad de aprender de primera mano. Conforme practiques más, alcanzarás un mejor estado de alerta y estando al mismo tiempo tranquilo en espíritu y cuerpo, podrás responder eficazmente.

La anterior, es una forma que tiene el Aikido de enseñarte a  despertar tu atención y aprender a manejar cualquier situación en forma concentrada, aún cuando a tu alrededor exista una gran presión.

Si durante la clase nuestro instructor pronuncia las palabras “Sensei ni rei” o “Dojo cho ni rei”, lo cual en esencia quiere decir (saludo al profesor ). Significa que ha llegado un Maestro al Dojo, por lo que se deben atender las indicaciones para saludarle y a otra señal, se continúa con la clase. Este saludo se realiza en zarei.

OWARI MASHO, FINAL DE LA CLASE.

Al finalizar la clase, se realiza  HAISHIN UNDO (SHUMATSU DOSA): Ejercicio de estiramiento y flexión de la espalda; usado generalmente con fines de relajación al final de la clase, Luego todos se sientan en Zeisa y el porfesor dice MOKUSO (meditación al final de la clase) luego  todos los alumnos junto con el maestro,  hacen un zarei  al   Kamiza   como   una  ceremonia  de  agradecimiento,   después, agradecemos al instructor la enseñanza recibida durante toda la clase, diciendo “DOMO ARIGATO GOZASIMASHITA” y por último, cuando el profesor abandona el tatami,  los alumnos se agradecen entre sí.

Nota: Debe recordarse que en Japón no es usual el saludo de mano, por lo cual a los profesores o visitantes japoneses es preferible saludarles de pie, sólo con una inclinación del cuerpo (ritsurei).

Antes de retirarse a los vestidores coversar  o hacer cualquier otra cosa, se debe ayudar nuevamente a limpiar el área de práctica y acomodar en su lugar todo lo utilizado, así como ayudar a doblar la hakama de los compañeros que cuentan con ella. De esta forma tendrás la oportunidad de aprender y te involucrarás con ellos, formando una cadena de aprendizaje.  El  tatami  se  abandona  con  un  zarei  desde  la  orilla  del mismo. Así como al inicio de la clase es importante llegar con cierta anticipación, al final de la misma, debes permanecer algún tiempo en el Dojo para relacionarte con tus compañeros, platicar, comentar las enseñanzas recibidas u organizarse como grupo para alguna actividad pendiente o participación en eventos. A los compañeros que siempre llegan con prisa y se van de inmediato, normalmente son personas que únicamente buscan el beneficio propio y aprender sólo las técnicas, por lo que no son verdaderos practicantes de Aikido.

Por: Fernando Román & Milton Nasimba(M:.N:.)

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