Un Dojo no es una escuela, deportivo o club, es un lugar para el desarrollo y perfeccionamiento del ser humano. En él, se siguen las enseñanzas y se depuran las técnicas del camino marcial, BUDO.

Este arte busca que el alumno adquiera los valores y actitudes que lo lleven  a  desenvolverse  correctamente  en  cualquier lugar,  así  que  por medio del sentir personal, un Dojo de Aikido debe pasar a ser como un segundo hogar para el practicante. Un lugar donde aprender que el verdadero desarrollo del ser humano, no sólo se logra con el entrenamiento del cuerpo, sino en su conjunto con el de la mente y el espíritu. El Aikido enseña que el mantener e inclusive mejorar el estado de cualquier lugar en que nos desarrollemos, ya sea nuestra casa, escuela, área de trabajo, etc., tiene un profundo valor y es de suma importancia para   un autentico crecimiento. El Dojo es un microcosmos, donde a través de las enseñanzas y la práctica tanto de las técnicas como de las actividades  de  convivencia,  higiene,     protocolo  y  en  general,  las diferentes  actitudes  que  se  emplean,  aprendemos  a  funcionar íntegramente, para ayudar a cuidar y mejorar la sociedad en que vivimos y a nuestro planeta en general.

Al contrario de lo que suele suceder en las escuelas o clubes, donde al cubrir las cuotas se tiene el derecho de exigir los servicios de limpieza y mantenimiento  del  lugar  en  general,  en  un  Dojo  de  Aikido,  son  los propios alumnos los que se encargan de estas actividades. Normalmente las cuotas sólo aseguran el contar con un lugar adecuado donde practicar y la limpieza y mantenimiento del Dojo, es parte del desarrollo y enseñanza del Aikido.

PREPARATIVOS PARA LA CLASE:

nto con tus compañeros debes colaborar en todos los preparativos para tomar tu clase.   Esto incluye limpieza del tatami a veces incluso su colocación, del material de práctica; los Jo, bokken, tanto, etc.

Si se cuenta con tatami ayuda a asearlo, limpiando con un trapo limpio y húmedo antes y después de cada clase. Si es alfombra u otra clase de piso donde se llevan a cabo las prácticas, también colabora en su aseo.

Para evitar que se ensucie esta área, no pases con zapatos de ningún tipo, recuerda que en muchas de las técnicas, al realizarse en pareja, uno de los dos termina con todo el cuerpo en el piso, incluyendo la cara.

Los trapos que se empleen, deben ser exclusivos para cada cosa, es decir, que no se debe limpiar con los mismos trapos del tatami, el material de madera, éste se debe limpiar con trapos limpios, secos y con algún aceite especial. Los de los baños, no son para los escritorios, vitrinas, mesas o sillas y así por el estilo.

MANTENIMIENTO DEL DOJO:

Todos los alumnos deben ayudar a mantener limpio y en buen estado el Dojo; vestidores, pasillos, baños, recepción, área de práctica, etc. Se debe ayudar a barrer o aspirar, recoger y tirar la basura y sí se conoce cómo, reparar algún desperfecto, en general, mejorar el Dojo en todo lo que sea posible. En Aikido, se piensa que el estado del Dojo refleja en gran medida el grado de desarrollo de los alumnos y si han aprendido y aplican las enseñanzas del profesor.

El Dojo esta impregnado del espíritu tanto de los alumnos como del propio maestro.

Cuando juzgues necesario, puedes adelantarte a los imprevistos, sin esperar a que te lo pidan, apoya a tu Dojo, trayendo algo del material de limpieza o cosas que veas que lleguen a hacer falta. Pueden ser; Trapos nuevos,  desinfectante, escobas, algo para el Botiquín, vendas, curitas, e inclusive pintura para las paredes, copias de formatos de papelería, o hasta una planta que de vida al lugar donde prácticas. Esto puedes platicarlo con tus compañeros y repartirse los artículos entre los que deseen cooperar. La finalidad, siempre será la de ayudar a mantener y mejorar tu Dojo como si fuera tu propia casa.

PUNTUALIDAD Y ASISTENCIA

En Aikido se juzga severamente a quien no es puntual o sin previo aviso, falta constantemente a clases. Se considera que no es una persona digna de confianza para recibir las enseñanzas de O’Sensei (fundador del Aikido). Así entonces, te recomiendo lo siguiente:

LA PUNTUALIDAD

Llega  al  Dojo  con  la suficiente anticipación ( 30 min. ) con el fin de que tengas tiempo suficiente para asearte, uniformarte y participar en los preparativos de la clase, todo esto debe hacerse sin prisas de ningún tipo, pero de la manera más ágil y ordenada posible.

Si   ser   puntual   ha  sido  un  problema  que  has  tenido  siempre  o últimamente, puedes superarlo, dispón más tiempo para transportarte y llegar a tus compromisos, así, te adelantarás a cualquier imprevisto. No importa  que  llegues  más  temprano,  lo  importante  es  que  llegarás tranquilo y las tensiones por llegar a tiempo se disminuirán. Poco a poco, lograrás con autodisciplina cambiar este hábito y al igual, verás que te organizarás y vivirás mejor.

Si  algún  alumno  llegase  después  de  iniciada  la  práctica,  deberá cambiarse, saludar y esperar en seiza fuera del tatami las indicaciones del instructor. Él tiene todo el derecho de negarle la entrada y decidirá si le permite el ingreso a la clase o únicamente le deja observarla.

En ocasiones si llegas tarde el instructor te deja en seiza un tiempo antes de permitirte pasar, no te desesperes, aún si te dejara afuera en seiza toda la clase, esta lección te servirá para cambiar y ayudarte en tu desarrollo.

Recuerda que los horarios están sujetos a cambios en relación al grado de avance en el aprendizaje o por necesidades del Dojo.

Por: Fernando Román & Milton Nasimba(M:.N:.)

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